29 julio 2026
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PPWR: plazos clave que debes tener en cuenta para planificar el futuro de tus envases

Con la entrada en vigor del PPWR (Reglamento sobre envases y residuos de envases), los envases deberán cumplir nuevos requisitos en materia de reciclabilidad, reducción del uso de envases y reutilización. Infórmate sobre los plazos clave de este reglamento europeo y los retos que debes prever desde ahora.

El PPWR: nueva legislación europea para transformar los envases

El PPWR (Reglamento sobre envases y residuos de envases) es el nuevo marco normativo europeo para los envases y los residuos de envases. Su objetivo es claro: minimizar el impacto medioambiental de los envases a lo largo de todo su ciclo de vida.

Para lograrlo, el PPWR establece varios principios clave:

  • Eliminar las sustancias que suscitan preocupación
  • Fomentar y garantizar la reciclabilidad
  • Incorporar materiales reciclados en los envases de plástico
  • Aumentar el uso de «plásticos de origen biológico»
  • Exigir envases compostables en casos específicos
  • Minimizar los envases y el espacio vacío.

A diferencia de una directiva, un reglamento europeo es directamente aplicable en todos los Estados miembros. Esta armonización tiene por objeto proporcionar un marco común para todos los operadores económicos, al tiempo que se acelera la transición hacia una economía más circular.

12 de agosto de 2026: las primeras obligaciones de cumplimiento

El primer hito importante del PPWR tendrá lugar el 12 de agosto de 2026.

A partir de esa fecha, las empresas deberán poder demostrar que sus envases cumplen los requisitos establecidos en la normativa. Este plazo marca el inicio de un enfoque más estructurado del cumplimiento normativo en materia de envases.

En concreto, los fabricantes deberán poder presentar declaraciones de conformidad de la UE para demostrar que sus envases cumplen los requisitos aplicables. En el marco del PPWR, el término «fabricante» se refiere a la empresa que encarga la fabricación y comercializa los envases, es decir, el propietario de la marca o la parte contratante.
Los envases destinados al contacto con alimentos serán objeto de un escrutinio especial, sobre todo con la introducción de un límite para los PFAS (sustancias per- y polifluoroalquílicas). También se introducirá un límite para los metales pesados en todos los envases.

Para las empresas, este plazo inicial ya envía una señal clara: conocer con precisión los materiales utilizados y su conformidad normativa se está convirtiendo en una prioridad estratégica. Como proveedor, Autajon también ha iniciado este trabajo de cumplimiento normativo con sus propios proveedores de materias primas. Este enfoque nos permite proporcionar a nuestros clientes, previa solicitud, los certificados necesarios para ayudarles a cumplir con sus obligaciones reglamentarias.

12 de agosto de 2027: Introducción de sanciones administrativas.

Un año después, el marco normativo entra en una nueva fase. A partir del 12 de agosto de 2027, los Estados miembros estarán obligados a aplicar los mecanismos de seguimiento establecidos en los reglamentos. Se podrán imponer sanciones administrativas en caso de incumplimiento de las obligaciones. Esta fecha reviste especial importancia, ya que marca la transición de un enfoque proactivo a uno de aplicación efectiva de la normativa. Las empresas estarán entonces obligadas a demostrar su cumplimiento de forma documentada y verificable.

2028: compostabilidad y normalización de los símbolos de reciclaje.

El año 2028 marca una nueva etapa en la implantación del PPWR.
El primer cambio se refiere a los denominados envases «compostables»: las prohibiciones y los requisitos que se les aplican. Actualmente, existen dos categorías: compostabilidad industrial y doméstica. A partir del 12 de febrero de 2028, solo se permitirán los envases «compostables industrialmente», y esto se aplicará exclusivamente a los productos destinados a convertirse en biorresiduos (etiquetas de frutas y verduras, bolsitas de té, etc.). Este tipo de envases quedará prohibido para todos los demás productos.

El segundo cambio tendrá un impacto importante en todos los envases (excepto los envases retornables). A partir de agosto de 2026, se espera que el Parlamento Europeo formalice los futuros logotipos y pictogramas armonizados de clasificación. Las empresas dispondrán entonces de 24 meses para adaptar sus envases a la normativa, cuyo cumplimiento deberá producirse a más tardar el 12 de agosto de 2028.
Este cambio tiene como objetivo principal armonizar los pictogramas utilizados en los envases con los que se encuentran en los puntos de recogida, con el fin de facilitar su identificación y mejorar la comprensión de las directrices de reciclaje por parte de los consumidores. Para las marcas que operan a nivel internacional, esta armonización también supone una oportunidad de simplificación.

1 de enero de 2030: la fecha límite que traerá consigo un cambio duradero en el mercado.

El 1 de enero de 2030 es, sin duda, la fecha más importante de la normativa. Es en esta fecha cuando entrarán en vigor simultáneamente varios requisitos clave.

Reducción de los envases

El PPWR introduce un principio fundamental: todos los envases deben diseñarse con el objetivo de minimizarlos. El objetivo es reducir los volúmenes innecesarios y el exceso de embalaje que no cumpla ninguna finalidad técnica o comercial esencial.

Este requisito se refleja, en particular, en nuevas normas destinadas a limitar el espacio vacío excesivo. Por ejemplo, se introducirá la prohibición de los envases engañosos y un límite de no más del 50 % de espacio vacío para los envases de envío.

Las empresas tendrán que poder justificar las dimensiones y el diseño de sus envases.

La reciclabilidad se está convirtiendo en un criterio esencial.

Hoy en día, muchos envases llevan la etiqueta de «reciclables», pero en la práctica no siempre se reciclan realmente, ya que los sistemas de clasificación y reciclaje existentes no los gestionan adecuadamente.

El PPWR llevará este enfoque un paso más allá.

Se introducirán los grados de reciclabilidad A, B y C para evaluar el rendimiento real de los envases. Ya no se prestará atención únicamente a si los envases son técnicamente reciclables, sino a si realmente pueden recogerse, clasificarse y reciclarse en condiciones industriales realistas.

  • Grado A: ≥ 95 %
  • Grado B: ≥ 80 %
  • Grado C: ≥ 70 %

A partir de 2030, quedarán prohibidos en la Unión Europea los envases con una tasa de reciclabilidad técnica inferior al 70 %.

Esta medida favorecerá especialmente a los envases diseñados con un único material y compatibles con los flujos de reciclaje existentes.

Los envases de plástico, en el centro del Reglamento PPWR

El reglamento europeo también prevé la introducción de una proporción mínima de plástico PCR (reciclado postconsumo) en los envases de plástico. El objetivo es apoyar el desarrollo de la economía circular mediante la reincorporación de los residuos plásticos a nuevos envases y reducir la dependencia de los materiales vírgenes de origen fósil.

Al mismo tiempo, determinadas categorías de envases de plástico estarán sujetas a restricciones o prohibiciones, en particular los envases de plástico de un solo uso para productos alimenticios en el sector de la hostelería, así como los envases colectivos utilizados para agrupar productos en los puntos de venta. Esta evolución está llevando a muchas marcas a empezar a explorar ya alternativas a los envases de plástico y a recurrir a los envases de cartón, una solución más fácil de reciclar.

El auge de la reutilización en el sector B2B.

El PPWR también establece objetivos ambiciosos en materia de reutilización, especialmente en los flujos B2B

El reglamento prevé cambios significativos en lo que respecta a la reutilización de envases, en particular los envases de transporte, como palés, cajas, contenedores o bidones utilizados entre empresas.
El objetivo es fomentar la reutilización de estos envases utilizados en contextos B2B, en lugar de su sustitución sistemática tras un único uso. A partir de 2030, el 40 % de los envases afectados en estos flujos deberá ser reutilizable.

Visuel palbox PPWR

2035-2040: restricciones más estrictas.

El PPWR no finaliza en 2030. El reglamento prevé un endurecimiento gradual de los requisitos en los años siguientes. A partir de 2035, los envases que no sean reciclables «económicamente» ya no estarán permitidos en el mercado europeo.

Hasta 2040, entrarán en vigor gradualmente nuevos requisitos, en particular en lo que respecta a:

  • En 2038, se prohibirán los envases con reciclabilidad de grado C
  • En 2040, los umbrales mínimos de reutilización para el sector B2B se elevarán al 70 %
  • En 2040, los porcentajes de contenido reciclado postconsumo (PCR) en los envases de plástico también aumentarán hasta el 65 % (excluidas las botellas de bebidas y los envases en contacto directo con alimentos).

Este enfoque gradual da a los fabricantes, tal y como se definen en la PPWR, tiempo para adaptar sus envases en previsión de los futuros requisitos normativos. También permite a los fabricantes de envases apoyarles en este proceso mediante el desarrollo de soluciones que satisfagan las nuevas expectativas del mercado y de la normativa. Los envases del futuro ya no tendrán que limitarse a mostrar el producto, sino que deberán integrarse plenamente en un enfoque de economía circular.

étiquette de regroupement

¿Por qué deben las organizaciones planificar con antelación ya?

Aunque algunos plazos puedan parecer aún lejanos, las decisiones que se tomen hoy tendrán un impacto directo en el cumplimiento futuro de la normativa sobre envases.

Las fechas que se indican a continuación corresponden a las distintas fases de la entrada en vigor del PPWR. Marcan el momento a partir del cual los requisitos pertinentes se aplican a los envases comercializados en el mercado europeo. Para los fabricantes y distribuidores, estos plazos son, por lo tanto, las fechas límite que deben tener en cuenta para garantizar que sus envases cumplan con la normativa; de lo contrario, ya no se permitirá su venta.

El desarrollo de un nuevo proyecto de envase suele llevar varias semanas o incluso varios meses. Entre el diseño, la validación técnica, los ensayos y el lanzamiento al mercado, los ciclos de desarrollo pueden ser complejos. Esperar hasta el último momento para tener en cuenta la reciclabilidad, la reducción de materiales o el diseño ecológico podría acarrear costes significativos y limitar las oportunidades de optimización.

Por el contrario, planificar con antelación los requisitos del PPWR con Autajon te permite aprovechar la experiencia de un proveedor de envases de cartón y etiquetas, así como de sus oficinas de diseño:

  • para incorporar los requisitos futuros desde la propia fase de diseño
  • para evitar rediseños sucesivos
  • para optimizar la reciclabilidad y el rendimiento medioambiental de sus envases
  • para satisfacer las crecientes expectativas de los consumidores y los minoristas
  • para salvaguardar las inversiones realizadas hoy.

Convertir las restricciones normativas en oportunidades.

Más allá del cumplimiento normativo, la PPWR también representa una oportunidad para la innovación. Reducir el plástico, simplificar las estructuras de los envases, mejorar la reciclabilidad, optimizar los formatos y desarrollar soluciones de un solo material: todas estas son formas de equilibrar el rendimiento medioambiental, la experiencia del consumidor y la mejora de la marca.

En Autajon, apoyamos a nuestros clientes en esta transición desarrollando soluciones de envase a medida, diseñadas para dar respuesta a sus retos, así como a los requisitos normativos actuales y futuros. Dado que un envase que cumple con la normativa no tiene por qué sacrificar su personalidad, diseñamos soluciones que combinan rendimiento técnico, identidad de marca y experiencia del consumidor.

Planificar hoy el futuro significa diseñar los envases de alto rendimiento del mañana.